Vogue

El poder de Anna Wintour

Los diez millones de dólares de Lizzie y Jonathan Tisch, no han bastado. Por encima de su donación para las obras de renovación del Costume Institute del Museo Metropolitan de Nueva York, planea la sombra de una de las mujeres más poderosas del mundo, la británica Anna Wintour. Como anunció el director del museo, Thomas Campbell,  instalaciones nuevas se llamarán The Anna Wintour Costume Center y albergarán una biblioteca especializada, un laboratorio de conservación, oficinas de investigación y un área expositiva.

Uno de los mienbros del museo elogió “la extraordinaria defensa y recaudación de fondos” que ha acometido la directora de Vogue EE.UU y que ha logrado convertir este proyecto en una realidad. La institución estima que el esfuerzo se ha traducido en aproximadamente 125 millones de dólares.

Sus esfuerzos para levantar fondos también han tenido en otras ocasiones fines políticos, y Wintour no ha escatimado esfuerzos en organizar actos a favor de Omaba y Clinton. Hace menos de un año focalizó todos sus esfuerzos en renacer a John Galliano, tras ser despedido como diseñador de Dior por unas declaraciones antisemitas que realizó en una cámara oculta.

Hija de un editor del Evening Standard, Charles Wintour  y con familiares estadounidenses por el lado materno, uno de los hermanos de Anna, Patrick es editor de política en The Guardian. Y si la vena periodística es cosa de familia, su apuesta por la moda fue también algo que inspiró su padre. La editora ha confesado que fue él quien le consiguió un puesto de vendedora en la mítica boutique londinense Biba antes de arrancar su carrera en 1970.

Su influencia y fuerza a la hora de sacar adelante la industria de la moda en EE UU va más allá de la estética y tiene mucho que ver con el negocio. Las críticas a su poder no han faltado, en 2008 mientras arreciaba la crisis se habló de su falta de contacto con la realidad e irrelevancia. Un reportaje sobre la mujer de El Asad cuando estalló la guerra de Siria volvió a ponerla en la diana. Pero Wintour, que nunca pasa más de 20 minutos en una fiesta ni se acuesta más tarde de las 22.15, salió a defenderse y reforzó su marca. En el último trimestre las ventas de Vogue US crecieron más que en los últimos cinco años, la circulación de la revista se estima en 11,4 millones de ejemplares.

Fuentes

Información: www.vogue.es

Vídeo: cuenta en YouTube de forbes

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